EE.UU: El mito de la neutralidad de la red

La neutralidad de la red nace con el mito construido de que la Internet es un derecho humano, por tanto un “common”. Para mi, la neutralidad de la red es una subvención a servicios que ofrecen poco valor y consumen gran parte del ancho de banda (gatos -ejem. ahora en “block chain” con kryptokitties-, memes, vídeos, etc), que para empezar no es un recurso escaso.

La Internet principal funciona con redes de fibra óptica, cuya limitación es, para hacerlo más simple, la velocidad de la luz. Pero esta no es la que llega a tu casa u oficina. Aún cuando fuese la misma tecnología posiblemente sea de un tipo que tenga ya algunas restricciones adicionales. Si todos tuviésemos acceso directo a estas redes principales no importaría si el 99% de la gente quisiera acceder a esos contenidos 24/7 pues se transferirían en milésimas de segundo desde el punto A al B y a velocidad relativamente constante.

El asunto empieza cuando los proveedores de acceso que tienen que llevar esas conexiones a sus clientes deben hacerlo en las mejores condiciones y ser rentables al mismo tiempo. Son ellos mismos quienes han cavado su tumba al competir por dar más por menos, cuando sus redes no están preparadas para esto. Todas las conexiones llegan desde las redes principales a puntos de distribución centrales (ex-centrales telefónicas, antenas móviles, etc) y desde allí al cliente (también conocido como última milla y que estaban diseñadas para telefonía). El cliente, o consumidor, espera que la publicidad sea la realidad y quiere ver vídeos en su móvil sin ninguna interrupción, donde quiera que vaya, a la misma velocidad de las redes principales. Cree que la Internet y el espacio electromagnético son una misma cosa.

Este es el embrollo en el que se han metido las empresas que antes eran de telecomunicaciones, y ahora, que deben tener los ingresos por “comunicaciones” inversamente proporcionales a la demanda de “ancho de banda” que han dado casi gratis como un valor agregado; están enfrentados a esta realidad para seguir en el negocio pues está claro que tienen al cliente mas o menos cautivo y con una demanda que crece continuamente. Es decir más costos de operación pero iguales o menores ingresos. Un astuto socialista diría ¡ah entonces con mayor razón, no les demos la capacidad de discriminar!

La neutralidad de la red es como la seguridad social, nos coaccionan a pagar indistintamente si usamos o no el servicio con el fin de asegurar el “acceso universal”. Es decir, si uno fuese un taxista la neutralidad de la red obliga a llevar más de 4 pasajeros, si fuese necesario, cobrando solo por 4 y garantizando que vayan lo más confortablemente posible en el coche y obviamente que no les traslades los gastos de mantenimiento del mismo. Cuando visitas una página o visualizas un vídeo se copia un conjunto de datos a tu ordenador y allí termina el “consumo”. Debido a esto muchos proveedores, empresas de Internet y corporaciones utilizan sistemas de memoria temporal en sus redes para que se usen de manera más eficiente.

El hecho de que no exista neutralidad va tener el mismo efecto que el que no exista dinero generado por los bancos centrales. Con los ingresos diferenciados los proveedores van a buscar invertir en tecnologías para mejorar/cambiar las redes a fin de mantenerse en el negocio. Por otro lado, no significa que se vaya a bloquear a las nuevas empresas, sitios web u otros, sino que se abre al libre mercado para que el cliente elija si solo quiere 24/7 de vídeos de juegos en línea y nada más, pague por ello. Si una empresa, como un banco, tiene que comunicar sus sistemas informáticos a través de la red de Internet y quiere hacerlo con mayores garantías de fiabilidad, por necesidades de negocio, podría también pagar un precio diferenciado para obtenerla y que podría ser más barato que contratar un enlace dedicado que ofrece garantías pero menor velocidad. Quien no desea simplemente no hace nada y sigue teniendo el mismo servicio que hoy, es decir generalmente malo y sin visos de mejora (por la trampa señalada).

Los que están a favor de la neutralidad, aún aquellos que se dan cuenta de estos hechos; tienen la visión socialista de que la red es como la economía: una torta de tamaño fijo que hay que repartir para asegurar que cada una reciba una pequeña tajada, así no desee o no le guste ese sabor. Es una visión de las personas como autómatas que se comportan de una manera determinista, cuando eso no es la realidad. La realidad es dinámica y caótica, cada día aparecen y mueren tecnologías, empresas, personas, proyectos, necesidades, etc. Contrariamente a lo que dicen más bien favorecerá la innovación, pues se dan las condiciones para mejorar las tecnologías existentes; que no es el caso ahora donde se traslada la responsabilidad y costes a los proveedores, con el argumento de que es un derecho y que por tanto éstos deben ser tratados como si diesen un servicio público, cuando se trata de empresas privadas.

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Telefónica acaba de publicar un artículo completo al respecto. Es importante mencionar que la regulación de la UE no ha cambiado y que lo que ha ocurrido en EE.UU. ha sido un cambio a la orden del 2015 que equiparaba el servicio de Internet con el de llamadas telefónicas; con lo que se mantienen los principios ya existentes previamente y es la Federal Trade Commission (FTC) la responsable de hacerlas cumplir.