Cuando contratas analfabetos de reporteros


#1

He estado ausente un tiempo, cosas felinas. He vuelto y tengo muchas preguntas. ¿Parece que este club se ha vuelto solo de Bitcoin? Quizá sea mi impresión inicial.

No estoy conectado con lo que viene ocurriendo en las mentes psicosomáticas de la población local últimamente, pero por azares del destino me he topado con un programa de TV que presenta noticias en cable. Allí una señorita explicaba el problema de que las personas se ubiquen en la vía pública para realizar comercio. Por alguna razón se le ocurre a esta misma señorita dirigirse a la municipalidad en plan soy la prensa y quiero hablar con el jefe.

Aquí empieza lo que importa. En la municipalidad el vigilante le indica que no la puede atender nadie porque es feriado. A lo que esta reportera replica: “pero es feriado para el sector público, las municipalidades no son sector público”. No salía de mi asombro, de que haya afirmado eso y que el director periodístico haya aprobado sacarlo al aire; cuando el reportaje mostraba como se retiraba de allí comentando cosas como que “al parecer esta municipalidad ha preferido irse de vacaciones, que atender a su comunidad”, entre otras.
Pondré el vídeo aquí cuando se publique en Youtube.

No es la primera vez que veo esto. También he visto colegas de esta señorita afirmar sandeces, todas relacionadas con la política, ya saben cosas de pobres. Con todo esto no quiero malograrle el fin de semana que debe estar disfrutando como lo hace la gente de bien que respeta el sábado. Así que le dejo dos cosas: Un buen vídeo musical para entornarlo y otro para que aprenda lo que es Ethereum y porqué es importante en su vida y luego se ría, porque eso solo confirma lo usted y yo sabemos.


#2

Bienvenido de vuelta @otrogato


#3

Es así. Aunque aquí nos caracterizamos por apreciar las cosas que valen la pena en la vida y las compartimos con los miembros del club.


#4

Otro botón de muestra


#5

#6

El buen Vitalik siempre nos da momentos de entretenimiento. A veces pienso que es de esos chicos que ha pasado toda su vida en el sótano de su casa y un día salió por la puerta gritando: ¡cambiaré el mundo! para no volver más.