El montaje del niño que estudiaba bajo un poste

¿Han visto esta historia de un niño que estudiaba bajo la luz de un poste y que luego ha llegado un príncipe árabe que ha visto su vídeo “viral” para darle dos mil dólares, construirle una casa y poner un laboratorio en su escuela? Pues, todo es un montaje.

El vídeo originalmente publicado es este.

Si observa con detenimiento notará que solo tiene 400 mil visitas, nada para Internet. Para dejar las cosas en claro, en Internet algo se vuelve viral si gusta a un público determinado impulsado por alguna aparición en medios tradicionales que, a orfandad de creatividad, tienen que recurrir a Internet para mostrar contenido de interés.

Para hablarlo en cristiano, los ordenes de magnitud de estos contenidos virales van de la mano con los precios de traspaso de jugadores de ligas europeas, es decir hay que hablar de “kilos”, o para los novatos, millones. Si tu vídeo no tiene millones de vistas, no es viral. Solo empleando datos del 2018 y para dejar este tema y pasar al punto, el vídeo de un niño que canta al estilo de Tirol en una tienda de Walmart tuvo 61 millones de vistas. El vídeo de dos niños que construyen una piscina alrededor de una casa subterránea tuvo 91 millones de vistas. Si no los conoces entonces no sabes lo que es viral, menos de Internet.

Entonces, continuando con la historia, Yaqoob Yusuf Ahmed Mubarak, millonario empresario del reino de Baréin, un país de religión islamita del golfo pérsico en donde se han dado muchas violaciones a los derechos humanos, como la matanza de protestantes durante la recordada “primavera árabe” en lo que se conoce como rebelión de Baréin; estaba un día cualquiera de Internet y se ha topado con este vídeo en Instagram. En el acto ha llamado a su abogado mexicano Gilberto Rosas Landa Zamora para que ubique a este niño.

Tal hecho se ha dado y estos personajes, de los cuales solo hay rastro en Internet por esta única noticia, se han presentado en Moche a la puesta en escena con un móvil de 1000 euros y sin la menor idea de cómo hacer un vídeo. Los medios, por supuesto, han difundido este espectáculo distractor del momento político del país tanto como sea posible con muchos minutos de televisión y muchas notas de prensa escrita. El personaje Yaqoob es pues el gran benefactor, que no tiene idea de qué pasa con la casa del niño cuando llueve y ha nombrado al niño embajador de la lectura. Por su parte, la prensa ha buscado el conflicto con la administración por poner trabas para reconstruir la escuela y el laboratorio prometido, olvidando que los colegios son del estado y están bajo la gestión del Ministerio de Educación. Ha dicho el niño, además, que quiere combatir la corrupción y ser policía, como no.

Este montaje tiene dos propósitos, el ya contado de distracción para el pueblo frente a la coyuntura política y judicial que atraviesan sus autoridades; y lo segundo de blanquear al “mundo árabe”, es decir al islam, para proseguir su ingreso en la región como ya ha ocurrido años atrás en Venezuela.

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