España: Juez dictamina que repartidores deben estar en nómina

El Juzgado de lo Social número 19 de Madrid ha estimado la demanda interpuesta por la Tesorería General de la Seguridad Social contra la empresa de repartos a domicilio Deliveroo y declara que los cerca de 500 repartidores demandantes, conocidos como riders, estaban sujetos a una relación laboral con la compañía en que prestaron sus servicios.

Esto quiere decir que el juzgado ha determinado que el vínculo que existe entre las personas que han decidido voluntariamente afiliarse para hacer entregas a domicilio en esta empresa tienen un vínculo laboral que amerita ponerles en nómina, con todos los derechos laborales que implica. Como también dice la normativa laboral peruana, el hecho de indicar las tareas a realizar, la forma cómo se deben hacer y el otorgar los medios para efectuarlas son hechos que determinan la existencia de un vínculo laboral.

En el caso de Deliveroo el letrado ha constatado que estos hechos se dan a través de la existencia de una organización empresarial y que al momento de recibir los pedidos, los repartidores tenían que efectuar la entrega con instrucciones específicamente definidas, sin capacidad de decisión propia. Por eso, el dictamen indica que los trabajadores en esencia han ejecutado un trabajo personal en condiciones organizadas y dirigidas por la empresa, que es la única que controla la marca, sus aplicaciones informáticas, entre otros.

Un vínculo laboral entre una empresa y un autónomo es muy parecido al vínculo entre empresas, donde la parte contratante tiene por objetivo un resultado determinado y por ello efectúa una compensación, y la parte contratada organiza sus actividades de la manera que mejor le permita cumplir con ese objetivo en los plazos establecidos. Por ejemplo, si contratas un contador autónomo y le dices que debe hacer sus actividades solo en tu oficina, en un horario determinado y en un ordenador que se le facilitará, existe vínculo laboral.

Siguiendo con este asunto. Resulta que en Buenos Aires un repartidor ha sido atropellado por un auto, que lo ha dejado imposibilitado de moverse. El soporte al repartidor, lejos de preguntarle cómo estaba, instó a en saber como había quedado la pizza…

De no ser porque este buen hombre de 63 años se ha topado con una periodista, que ha hecho este tuit describiendo el incidente, todo hubisese transcurrido sin novedad para las métricas ARR.

Luego de eso Glovo ha pedido disculpas públicas, lo menos que podría hacer.

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